El acto teatral si no es un acto de amor, no sirve de nada

Cuatro instantes del taller Improvisación, acción y estructura @ María Artiaga / elNorte Comunicación

Hemos dedicado cuatro días a la investigación sobre la comedia y a Shakespeare en el nuevo taller de Teatro de la Ciudad, donde casi al azar se ha pronunciado una frase que puede ser la conclusión perfecta de lo que hemos vivido estos días: “El acto teatral si no es un acto de amor, no sirve de nada...".

La pronunciaba el actor Antonio Medina que, junto a la actriz Sonsoles Benedicto, acompañarían al actor, director y dramaturgo Juan Margallo en el transcurso de los talleres. Estos tres actores, de dilatada carrera y que comenzaran a trabajar a finales de los cincuenta, principio de los sesenta, han demostrado una vitalidad y una fuerza creativa increíble, envidiable. Junto a los elencos de nuestros dos directores, Andrés Lima y Alfredo Sanzol, han ayudado de una forma muy activa a encontrar las atmósferas que acompañaran los próximos dos montajes de Teatro de la Ciudad.

La ternura

Alfredo Sanzol ha optado estos días por empezar a darle cuerpo y palabra a los personajes de una isla desierta lejana donde transcurre 'La Ternura'. Las comedias de errores, comedias de suplantaciones o de amores no correspondidos servirán de punto de partida a Sanzol y su equipo. La risa, lo absurdo, lo surrealista nos ha acompañado estos días en los que los actores han sido casi niños viviendo de forma real situaciones casi imposibles y de esta forma Sanzol ha ido buscando, probando, la “estructura de una historia” que hablará de la ternura y que estará dedicada a todos los que “anden en su búsqueda.”

Sueño

En estos días, Andrés Lima, que ya trabaja en el universo de 'Sueño (Una comedia trágica)', se ha centrado en cómo poner en escena los tres planos ficcionales con los que va a trabajar en su propia versión de 'El sueño de una noche de verano'. La comedia de Shakespeare, el encuentro con la muerte, o con la vida, tras el fallecimiento de su padre y el recuerdo del primer amor le servirán a Lima para crear un mundo donde se encuentren preguntas como ¿por qué digo te necesito? ¿qué es volverse loco de amor? ¿qué deseo?

Preguntas que nos hemos ido haciendo estos días, moviéndonos en diferentes mundos posibles yuxtapuestos bajo la mirada de Lima y el cuerpo de Juan Margallo, que han ido encontrando una lógica escénica propia para contar “ese baño de sensaciones que puede ser el amor a la vida”.

Cuatro días en los que hemos probado, fallado, experimentado, reflexionado, cuestionado, preguntado y en el que hemos hablado de muchas cosas, pero sobre todo de amor, de mucho amor. Cuatro días en los que hemos vibrado de amor, porque como dice Sonsoles Benedicto, “lo que hacemos en el escenario es vibrar, sentirnos vivos".

 

 

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